Julio 2010

Contra la Violencia Mediática

El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión, conformado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), el Instituto contra la Discriminación, el Racismo y la Xenofobia (INADI) y el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM), repudia en forma categórica el concurso “Quiero ser la novia de Ricardo Fort”, impulsado por el programa “Showmatch”, por considerarlo discriminatorio por cuestiones de género.

El concurso muestra claramente una posición de dominio por parte del varón hacia la mujer, situándola en un lugar de subordinación, inferioridad y dependencia, ya que para ser “aceptada” la participante debe cumplir con ciertos requerimientos que serán aprobados por quienes ejercen el poder, en este caso el Sr. Ricardo Fort y el Sr. Marcelo Tinelli.

De este modo se alienta la reproducción de un estereotipo de género que descalifica y degrada la imagen de las mujeres, ubicándolas sólo como objeto de deseo para ser compradas y/o como consumidoras exclusivas de determinados servicios económicos que le son ofrecidos por un varón.

Es oportuno recordar que este Observatorio ha elaborado un informe sobre el mencionado  programa televisivo durante el año 2008 que es aplicable al ciclo actual y específicamente al concurso repudiado. Allí se expresaba: “El programa es una de las fuentes en donde es posible encontrar los trazos más gruesos del uso del estereotipo en el que se realza un tipo de belleza y un patrón de relación ‘dominante socialmente’ ejercida desde el varón hacia la mujer”. Y agregaba: “Si a la idea de preferencia de ciertas partes del cuerpo femenino (glúteos y pechos) se vincula la cosificación, la relación de dominio masculino sobre el femenino contribuye a mantener la inequidad y la jerarquía de género que predomina en nuestra sociedad”.
En este sentido se considera que cuando se expone el cuerpo femenino como objeto consumible se fomenta una sexualidad masculina basada en la dominación y en la violencia simbólica, en tanto ésta se define como una manera de reproducir, instalar y legitimar las relaciones de subordinación y poder que circulan en una sociedad. Es por eso que este tipo de propuesta “laboral” podría ser interpretada como una apología del proxenetismo.

Asimismo cabe recordar una vez más que un acto discriminatorio no se define por su intencionalidad: puede que no exista fin de discriminar y sin embargo hacerlo. Por otra parte, los estereotipos en los medios de comunicación suelen proveer pautas de comprensión acerca de sujetos o grupos transformando algunos prejuicios en “acuerdos sobre la realidad”, perpetuando la desigualdad y la exclusión como problemas individuales que requieren permanente vigilancia y control.
Por todo lo expuesto, recomendamos a las/os responsables de la productora Ideas del Sur, tengan a bien reconsiderar la pertinencia de este concurso.