Cuestión de Peso -2013-

 

El 12 de julio, el Observatorio se reunió con Martín Bezruk, abogado de la empresa Endemol. El encuentro se organizó para dar cuenta de algunas cuestiones registradas en la sexta edición del programa “Cuestión de Peso”, así como para comentar aspectos del mismo ciclo que ya habían sido observados a través de un informe del AFSCA del año 2011.

Además, a través del mismo se vehiculizaron reclamos recibidos por este espacio en torno de los roles que asumirían los y las responsables del ciclo frente a los/as participantes/pacientes. Y porque en CDP se reproducirían estereotipos que tocan directamente a la problemática de la obesidad,  pero también otros que refuerzan estereotipos que reafirman, por ejemplo, un modelo hegemónico de belleza corporal femenina, así como otras cuestiones que involucraron a niños y niñas.

El representante de la productora respondió que varias de las apreciaciones allí vertidas tenían que ver con lógicas implícitas en un reality show, no obstante tomó nota de las mismas y de las recomendaciones realizadas en pos de lograr que el programa -que otrora trabajó por la promulgación de la ley de talles y otras que refieren a la problemática de la obesidad- promueva un mensaje inclusivo y no estereotipante.

Aquí, el informe sobre Cuestión de Peso (2013):

 

El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión ha realizado el registro y análisis de diversos capítulos de la temporada 2013 del programa Cuestión de Peso (CDP) producido por Endemol que se emite de lunes a viernes desde las 16.30 aproximadamente, por el espacio de dos horas, con la conducción de Claribel Medina.

El informe toma como punto de partida el estudio de la cuarta temporada (2011) de CDP (1) realizado por el Área de Evaluaciones de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA)  que da cuenta del tratamiento que dicho ciclo realiza  sobre la obesidad desde una perspectiva comunicacional y psicológica.  A partir de allí, este Observatorio indaga sobre los elementos que se mantienen intactos y los que resultan novedosos de la sexta edición de CDP y puntualiza su análisis, además, en algunos casos presentados por reclamos al INADI entre mayo y junio de 2013.

En esta oportunidad se retoman algunos aspectos generales del formato reality show en relación con el tratamiento que se hace de una temática compleja como lo es la obesidad. Asimismo, se repara especialmente en los segmentos dedicados a la   alimentación infantil,  el “comando light”, el ejercicio del “espejo” para la toma de   conciencia sobre el cuerpo y las transformaciones estéticas en CDP.

 

Aspectos generales del ciclo

Cuestión de Peso (CDP) es un reality show televisivo, al aire desde el año 2006, que actualmente emite su sexta temporada. La propuesta del ciclo es una competencia entre 12 personas que conviven con obesidad, que comienzan un tratamiento en la clínica del Dr. Cormillot y  que para mantenerse en juego deben bajar semanalmente el 1% de su peso.

Estos tratamientos son supervisados por profesionales de la clínica que organiza un programa alimenticio, de ejercicio físico y atención psicológica para cada uno/a de los/as participantes/pacientes. El equipo interdisciplinario de esta temporada está integrado por la licenciada en psicología Daniela Gogliormella, el licenciado en educación física Sergio Verón, el licenciado en nutrición Diego Sívori y los doctores Alberto Cormillot y, su hijo, Adrián Cormillot.

En esta dinámica los/as participantes/pacientes de CDP se prestan a la grabación de sus tratamientos para descender de peso y a la exposición de sus vidas en forma de espectáculo. Esta característica se comprende desde la lógica del género reality show que parte de la exhibición de la intimidad de personas que en su mayoría no son conocidas mediáticamente; sin embargo debe repararse en el carácter sensible y delicado de la televisación del tratamiento médico de una enfermedad, por la movilización emocional que esto puede producir en un/a paciente y la identificación que pudiera generar en el/la telespectador/a. La mediatización de esta temática compleja es además espectacularizada a través de la utilización de efectos de edición –musicalización, planos cerrados- que colocan el foco en las emociones y el aspecto físico de los y las participantes, como así también en las dificultades con las que conviven a causa de su enfermedad. Por su parte, la conducción y los/as especialistas tienden a orientar los debates hacia temáticas que buscan sensibilizar a los y las participantes y al público en general.

A continuación, exponemos algunos casos de la sexta temporada de CDP donde  aparecen con claridad muchas de las cuestiones hasta aquí presentadas.

 

Segmento especial: “¿Qué comen los chicos en la escuela?” y “Las tentaciones de los chicos”

El 27 de mayo durante la emisión del segmento titulado “¿Qué comen los chicos en la escuela”  se lleva a cabo una experiencia inédita en el país, según explica el Dr. Adrián Cormillot, con el propósito de estudiar las conductas alimentarias infantiles mediante  una cámara Gesell.

Este dispositivo creado por el psicólogo A. Gesell intenta estudiar las conductas de los niños y de las niñas sin que se sientan influenciados/as por la mirada de quien observa. Para esto, se disponen dos habitaciones separadas por un vidrio espejado que solo permite observar desde una de ellas lo que ocurre en la otra.

Ahora bien, más allá del dato ofrecido por el Dr. Cormillot de que este tipo de dispositivo y estudio tiene origen en laboratorios de EEUU, no se brinda más información acerca de las fuentes a las que remite la experiencia. Retomar este tipo de experimentos en un medio televisivo, específicamente dentro de un reality show, carece de un marco adecuado para desarrollar la experiencia, además de perder total rigor científico. Más aún cuando son niños/as los objetos de estudio.

La implementación de estos estudios sienta sus bases en el modelo conductista,  cuyo marco teórico se desarrolló a comienzos del siglo XX, siendo su figura más destacada el psicólogo estadounidense John B. Watson. Este tipo de investigaciones están dirigidas a comprender cómo se crean y mantienen las diferentes formas de comportamiento. Sus estudios se han centrado en las interacciones que preceden al comportamiento tales como el ciclo de atención o los procesos preceptúales, los cambios en el comportamiento mismo, como la adquisición de habilidades, las interacciones que siguen al comportamiento, como los efectos de los incentivos o las recompensas y los castigos y las condiciones que prevalecen sobre la conducta, tales como el estrés prolongado o las carencias intensas y resistentes(2).

Los y las profesionales de la salud de CDP resaltan la importancia de utilizar el dispositivo de cámara Gesell ya que de esta forma los/as niños/as no actúan bajo influencia de terceros/as adultos/as. Asimismo, sostienen que esto les permite evaluar cómo eligen en función de los colores de las comidas, los olores y si la comida tiene o no premio.

En este marco, se presenta la primera experiencia que se desarrolla en una habitación ambientada con juegos de plaza donde se encuentran jugando chicos y chicas con sobrepeso. El doctor Adrián Cormillot  (C) les pregunta quién se ofrece como voluntario/a para la experiencia.

El primer niño (N1)  escucha la consigna que consiste en elegir entre un alfajor o una ensalada de fruta. Se le indica que puede mirar, oler y tocar los alimentos, pero no comerlos por 10 minutos mientras piensa su decisión. (C) se retira a la otra habitación del dispositivo y (N1) huele ambos alimentos una y otra vez, se muestra ansioso, duda y tras un soplido, se toma la cabeza con ambas manos. (C) regresa y le pregunta cuál fue su elección, (N1) se inclina por la ensalada de fruta.

-       C: Y ese ¿No te tentó? (en referencia al alfajor)

-       N1: No, ese no tengo que comer, tengo que comer la ensalada de fruta.

El médico lo felicita por su elección.  El trato con los niños y niñas no difiere, a grandes rasgos,  del modo en que se trata a los/as pacientes mayores, en tanto  hay un registro de infantilización al que se recurre frecuentemente desde la conducción y desde los y las  profesionales de la salud del programa.

Las experiencias se suceden con consignas similares, aunque con algunas variantes de alimentos. Otra propuesta consistía en realizar la elección “correcta” para llevarse un premio entre las siguientes opciones: Milanesas con papas fritas vs. Milanesa con ensalada de tomate, Hamburguesas con papas vs. Hamburguesa con ensalada. (N2) elige la opción “incorrecta”: Hamburguesa con papas. Al ser interrogado explica que no le gusta la ensalada:

- C: ¿No te arrepentís de no haberte llevado los juguetes?

- N2: No.

Otra experiencia titulada “Las tentaciones de los chicos” presenta a dos chicos (N3 y N4)  a quienes se los deja solos en la cámara Gesell con un alfajor cada uno. Los chicos pueden olerlos y tocarlos, pero deben aguantar 10 minutos sin comerlos para llevarse dos alfajores como premio. Cuando los niños se quedan solos, (N3) quieren abrirlos e intentan convencer a (N4) de comer el suyo, éste dice que no. Se los nota ansiosos y (N3) abre el alfajor y lo come.  (N4) cuenta hasta 10 en voz alta para intentar contenerse. Finalmente, también lo come. Al cabo de 10 minutos (C) ingresa al cuarto:

C: ¿Qué pasó? No aguantaste y vos estabas por llegar a los 10 minutos y no aguantaste ¿No te da un poco de bronca eso? Ahora se quedan sin el alfajor de premio.

Luego (C) explica cómo (N3) no toleró la espera y convence a su compañero que estaba decidido a esperar.  C: “Eso habla de la importancia en la toma de decisiones de los niños y cómo frente a la tentación pueda posponer su deseo 10 minutos y luego comérselo en su casa”. Esta prueba se realiza con otros niños y otras niñas para poner a prueba su deseo, ansiedad y tolerancia. Su conclusión es que la forma de comer está determinada por el medio ambiente y resaltan la influencia de la publicidad en los hábitos y preferencias del segmento etario infantil.

Todos estos experimentos se exhiben a través de planos cerrados de los/as niños/as mirando, oliendo y saboreando la comida. De este modo, se focaliza en la ansiedad por contener su impulso frente al alimento y en la frustración/angustia que depositan en la comida por no poder cumplir la prueba.

Un tercer segmento desarrolla un juego en el que niños/as que tienen entre 8 y 3 años aproximadamente,  deben ordenar alimentos y golosinas de acuerdo a su contenido calórico. Así, con la ayuda de un adulto deciden dónde ubicarlos respetando los colores del semáforo: en el plato color verde el que menos calorías contiene, en el amarillo el intermedio y en el rojo el de más calorías.

En esta experiencia se evidencia la falta de conocimiento para dar respuesta de la consigna que se les propone, considerando las edades de los niños y las niñas convocados/as. Por otra parte,  no se promueve el aprendizaje de conductas saludables en materia de alimentación. Las experiencias muestran que si los/as chicos/as realizan de modo acertado la actividad, esto es, superar el tiempo sin comer ningún alimento “indebido”, como premio se llevan el doble de porción de ese alimento.

En este punto, el tipo de actividad organizada alrededor del premio/castigo resultaría inadecuada para tratar con niños/as que presentan este tipo de enfermedades. Teniendo en cuenta las problemáticas de desórdenes alimenticios presentes en las juventudes actuales, inducir a los/as niños/as a pensar desde el contenido calórico y no desde el contenido nutricio de un alimento resulta, al menos, polémico.

En relación a estos segmentos, es importante destacar que si el objetivo de estos segmentos realmente fuera mostrar las elecciones alimenticias de los niños/as y cuál es el modo en que se alimentan en la escuela, parecería innecesario realizar la experiencia únicamente con niños/as con sobrepeso. Resulta importante señalar que una alimentación sana y nutritiva no debiera ser preocupación exclusiva de los grupos que conviven con obesidad, sino de todos/as los/as niños/as.

 

Segmento especial: Desaforados por la comida

En la emisión del 11 de junio se presenta un segmento titulado “Desaforados por la comida”  en el que participan los y las integrantes adultos/as de la actual temporada del reality. El objetivo del segmento es poner de manifiesto cómo se comportan frente a la comida en una salida en grupo sumado al desafío que al día siguiente se someten al “pesaje de eliminación”.

Antes de continuar con la especificidad de este segmento debe mencionarse que el programa mantiene, a lo largo de sus temporadas, ciertos señalamientos desde el lenguaje que refuerzan la estigmatización de las personas que conviven con obesidad. Es este el caso del “pesaje de eliminación” y la utilización del término “Complicado” para referir a quienes se encuentran al límite del peso para poder continuar en el programa.  El uso de estas etiquetas en pos del juego y la competencia imprimen especial presión sobre los/as participantes/pacientes.

En relación a la salida grupal, la conductora Claribel Medina expresa: “La bondiola hizo desastres en la cara de Eliana, Luciana y Charly: Se convierten como en dos nenas chiquitas ustedes. Frente a la hamburguesa, pegan unos saltos tremendos (…) Los chicos se desesperaron frente a la comida, no pueden parar: Gritos, saltos euforia, una cosa de locos”.

Aquí la conducción del programa recurre nuevamente a la infantilización de los y las participantes. Esto, también puede observarse en el segmento titulado ¿Cómo armar un desayuno saludable? en el que disfrazan a uno de los participantes de bebé para hacerle preparar según él considere un desayuno para un niño en crecimiento.  Además, se lleva a cabo una sección llamada: “Requisa en vivo”, en la que los profesionales médicos, revisan los asientos de los y las participantes con la finalidad de encontrar alimentos u objetos que éstos/as mantendrían escondidos. Para ello, se recurre a efectos musicales de tipo incidental, sonido de sirena y un titular, que reza: “Se encontró de todo”.

Entonces, la conducción y el equipo profesional construyen una relación  asimétrica respecto de los y las participantes desde un lugar de saber/poder. Esto refuerza la infantilización de los y las participantes y un rol paternalista por parte de quienes son responsables del ciclo que muchas veces subestiman al paciente. Dada la complejidad y la sensiblidad que esta temática reviste entendemos que es necesario un tratamiento más cuidadoso de acuerdo a las particularidades que conforman la realidad subjetiva de este grupo socialmente vulnerado.

 

Segmento especial: “Las transformaciones de CDP”

La emisión del 21 de junio ofrece un segmento titulado ““Las transformaciones de CDP” en la que se presenta a algunos ex participantes que lograron reducir notablemente su peso y, en consecuencia, mejorar su estado de salud.

En este marco, el Dr. Caiña, médico cirujano, refiere a las diferentes intervenciones quirúrgicas realizadas. Se presenta el caso de  Facundo, quien adelgazó 180 Kg durante el tratamiento. Este asunto merece algunas consideraciones específicas;  debido al estado de salud extremo que presentaba Facundo a causa de la enfermedad.

Para dar cuenta positivamente de su cambio físico, Facundo relata en un antes y un después cómo fue modificándose su calidad de vida. Como parte de este proceso la producción del programa, decide mostrar imágenes de su última cirugía, donde le reimplantan el pene y le realizan una dermolipectomía, que según explica el médico consiste en quitarle el exceso de grasa.

En esta secuencia resulta cuestionable el modo en que se exhiben los excedentes de piel extirpados del participante, por ellos denominados “colgajos”. La exhibición detallada de estas cuestiones solo se orienta a lograr un mayor impacto en la audiencia, por lo que resultaría un recurso innecesario para el tratamiento de la temática.  Estas cuestiones se revelan un componente morboso en lo que refiere al tratamiento de la obesidad.

De modo tal que el material se presenta a modo de despertar el interés de la teleaudiencia y convocarla a observar, aquello que en este caso se exhibe de manera morbosa. Para ello, la instancia emisora no sólo realiza una selección del material a partir del contenido audiovisual que presenta, sino que también intenta sumarle recursos que permitan causar un mayor impacto en el público, reforzando aún la carga dramática a un episodio delicado de por sí.

Según el diccionario de la Real Academia Española la palabra morbo deriva del latín  “Morbus” que significa “de origen oscuro” y su raíz es compartida con la palabra latina “mors” (muerte), define a esta como una enfermedad, alteración en la salud mental, interés malsano por personas o cosas y una atracción hacia acontecimientos desagradables.

Desde el campo del psicoanálisis la noción de morbo remite a dos tópicos fundamentales de la psiquis: la muerte y el sexo. La sexualidad y la muerte se presentan como elementos traumáticos para la vida psíquica, pues no existen en el inconsciente   representaciones de ellas. Ambos temas se asumen inconscientemente mediante diversas construcciones fantasmáticas que se establecen durante el desarrollo subjetivo, principalmente en la primera infancia. Asimismo, tanto la sexualidad como la muerte remiten a actos propios de lo privado e íntimo de los sujetos. Siguiendo estos lineamientos el morbo sería esa atracción por lo que queda fuera de escena, convocando a los/as espectadores/as en su rol voyeurista y convirtiendo en público un acto del orden de lo privado.

Los medios masivos de comunicación, en especial la TV, han sabido construir en su modo de enunciación, un discurso que basado en un núcleo morboso, muestra aquello que se supone debería ser preservado a la mirada del otro/a. En este caso de la intervención quirúrgica, que podría haber sido abordada con decoro por tratarse de una situación íntima, sin embargo también se prioriza la lógica discursiva del reality show.

 

Segmento Especial: El ejercicio del espejo.  Eliana  toma conciencia de su cuerpo.

En la emisión del 20 de junio se presenta un ejercicio en el que se somete a Eliana, quien bajó 25 kilos a lo largo del tratamiento, a mirarse frente al espejo de cuerpo entero en corpiño deportivo y pantalón corto. La participante declara ser especialmente sensible a su imagen física y que por eso no ha  tenido el valor para enfrentarse al espejo. Eliana responde a la pregunta de qué cree va a encontrar en el espejo: “Una bola gigante sin forma.”  Primeros planos del cuerpo de Eliana, ella toma sus “colgajos” y se angustia.  Eliana expresa: “Este no es el cuerpo de una chica de 19 años”.  Frente a la desazón de la paciente,  el especialista le remarca: “Este es tu cuerpo, esa sos vos.”  Asimismo, se le reconoce el acto de enfrentarse a su imagen, como un acto de valentía. Como en muchos otros casos aquí la la conducción asume un rol seudo terapéutico que intenta interpretar ciertas conductas de los participantes. En este caso, también la utilización de planos cerrados y la musicalización dramática contribuyen a una construcción que pone foco en los elementos morbosos como la fuerte carga emocional, estados de ansiedad y  angustia característicos de la enfermedad de la que se ocupa este ciclo.

En numerosas oportunidades refieren a la importancia de que Eliana superase la prueba del espejo. Remarcan que esto es importante en tanto produce conocimiento sobre su propio cuerpo que desconoce, o niega. Más allá de esto, si referimos a una persona a quien la aceptación de su cuerpo le produce angustia, exhibir dicho proceso en un medio masivo de comunicación no parecería colaborar a la superación de dicho miedo o trauma. Por esto, es común que en el programa los/as participantes se vean desbordados/as cuando enfrentan un fracaso o a las dificultades que trae aparejada esta enfermedad. Frente a estas cuestiones el espacio del piso es utilizado para el debate sobre el estado físico y emocional de los/as participantes, que culmina en muchos casos con la exposición espectacularizada de asuntos del ámbito íntimo y privado que les provocan angustia. (Afsca, 2011)

 

Segmento especial: “Comando Light” y “Test del pupo” con Vanesa Carbone

El segmento “Comando Light” se ocupa de ir a la casa de una personalidad del espectáculo y revisar su heladera para poder dar cuenta del tipo de alimentación que lleva a cabo.  En este marco, en la emisión del 20 de junio, Diego Sivori y Sergio Verón  realizan una visita a la casa de la vedette Vanesa Carbone. De modo bastante ficcionado, los profesionales regañan a Vanesa por tener manteca, quesos, mayonesas y salsas para aderezar ensaladas. Del mismo modo, le retienen una gran cantidad de imanes de comida rápida que atentarían contra la dieta de la vedette. Desde aquí, se favorece el auge cada vez mayor de la cultura de lo “diet/ light” en detrimento de otros alimentos que el grupo de profesionales señala como inadecuados para una dieta.

El mismo segmento cuenta con un segundo momento en el que se  realiza el denominado “test del pupo”.  En dicho test la vedette debe levantar su remera para que Sivori mida el grado de “hiperobesidad” abdominal introduciendo su dedo en el ombligo de Carbone.  Concluyen que el test del pupo es de 1.3 cm. Ella quiere saber qué significa eso y Sivori le dice que es a “libre interpretación”.

Desde este tipo de construcciones, CDP exalta un modelo de belleza hegemónico, ideal, basado en la juventud y la delgadez en un contexto en el que personas con obesidad realizan un tratamiento para descender de peso.  Es menester destacar que Vanesa Carbone declara  pesar alrededor de 50 kilos y aun así los profesionales insisten con medir su grasa abdominal excedente, en un programa en el que tratan una enfermedad que trae aparejadas graves consecuencias físicas y psíquicas.

Este observatorio entiende que estos discursos se enmarcan en un contexto humorístico y hasta en ciertos casos ficcionado, sin embargo, cabe preguntarse qué ocurre con este tipo de mensajes y su relación con los trastornos alimentarios. 

Porque además CDP propone un tipo de discurso que refuerza el estereotipo basado en el cuerpo delgado de la mujer como objeto de deseo, reafirmando y reproduciendo un modelo hegemónico de belleza corporal femenina. Todo esto se hace evidente, por ejemplo, en la exhibición del cuerpo de Carbone a través de planos cerrados de sus glúteos, y el juego de “acoso” que representa Sivori con la vedette que refuerzan la apariencia externa como valor dominante.

En el marco del “Test del pupo” se realizan primeros planos a los glúteos de la vedette y Verón le toca sus caderas de manera sugerente, con cierta complicidad a cámara, alegando que busca tejidos adiposos. Luego en el piso de CDP se debate sobre la posibilidad de que Verón se hubiera excedido en el “toqueteo” a la vedette. Nuevamente la tonalidad humorística de la que se impregna el segmento toma a la ligera el hecho de que un hombre –en condición de autoridad, como profesional médico- se sobrepase con una mujer.  Refieren a qué puede ser considerado manoseo y qué no, si se toca de una forma o de otra. De este modo, se espectaculariza una situación delicada, ligada al acoso,  a la que no se otorga un cierre adecuado respecto al carácter complejo que revestiría el hecho.

Por los aspectos hasta aquí señalados, es necesario que temáticas de gran relevancia social como la obesidad sean abordadas por los medios desde una perspectiva sensible y adecuada, en sintonía con las disposiciones legales vigentes que resguardan los derechos de personas con discapacidad, mujeres y niños, niñas y adolescentes.

En relación a esto, los medios de comunicación deben ser responsables de los contenidos que emiten y deben atenerse a velar por el cumplimiento de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual.   Este cuerpo legal expresa en su artículo 70 La programación de los servicios previstos en esta ley deberá evitar contenidos que promuevan o inciten tratos discriminatorios basados en la raza, el color, el sexo, la orientación sexual, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento, el aspecto físico, la presencia de discapacidades o que menoscaben la dignidad humana o induzcan a comportamientos perjudiciales para el ambiente o para la salud de las personas y la integridad de los niños, niñas o adolescentes.”

Conclusiones

-          Este reality show realiza un tratamiento espectacular de una problemática compleja de interés comunitario como lo es la salud de las personas que conviven con obesidad. Resulta cuestionable el modo de exposición de los/as participantes/pacientes y sus estados emocionales y físicos como parte del espectáculo.

-          La espectacularización se hace evidente desde aspectos técnicos como la exhibición en detalle de los/as participantes mientras comen, realizan ejercicio y/o tareas de esparcimiento colocando el eje de sentido en las limitaciones o dificultades del/la participante por su condición física.   

-          Victimización e infantilización de los/as participantes. Los/as responsables del ciclo se posicionan en rol paternalista que muchas veces subestima a los/as pacientes.

-          Aun en el marco de un programa que aborda la problemática de la obesidad,  se propone un tipo de discurso que refuerza el estereotipo basado en el cuerpo delgado de la mujer como objeto de deseo. Se reafirma un patrón estético que reproduce un modelo hegemónico de belleza corporal femenina. (AFSCA, 2011)

-          La exclusiva participación de niños/as con sobrepeso parece responder una vez más a la cuestión espectacular del ciclo. Desde esta lógica se exhibe cómo niños/as con sobrepeso no pueden contenerse frente a los incentivos alimenticios a los que son expuestos/as.

-          La conducción asume un rol seudo terapéutico que intenta interpretar ciertas conductas de los y las participantes.

-          Se revela un componente morboso en lo que refiere al tratamiento de la obesidad. El material busca despertar el interés de los/as espectadores/as y convocarlos/as a observar. Para ello, la instancia emisora no sólo realiza una selección del material a partir del contenido audiovisual que presenta, sino que también intenta sumarle recursos que permitan causar un mayor impacto en el público, reforzando aún la carga dramática a un episodio delicado de por sí.

 


Notas:

(1) AFSCA, Área de evaluaciones: Informe cuestión de peso. Julio 2011. Ver en: http://www.afsca.gob.ar/wp-content/uploads/2011/11/informe-programa-cuestion-de-peso.pdf (Consultado el 29 de julio de 2013).

(2) http://lavisiondidacticacmm.blogspot.com.ar/2012/01/modelo-conductista-y-modelo-socio.html (Consultado el 10 de julio de 2013).