Dominga, la mujer que realiza tareas de limpieza en la casa de la asesinada Angeles Rawson, enfrentó uno de los acosos mediáticos más notorios. Su caso abre el debate sobre el tratamiento en los medios de las mujeres cuya identidad se reduce a un nombre o a la denominación de “domésticas”. El sustrato es una mirada social prejuiciosa que las considera ciudadanas de segunda. En la superficie, los estereotipos siguen anclándose en el lenguaje. (…)

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Por Sonia Tessa

Las 12

Página 12

02 de agosto de 2013